Ocho de cada diez españoles considera que la infraestructura de su ciudad no es adecuada para las nuevas formas de movilidad, según los datos que maneja Midas con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, que se celebra del 16 al 22 de septiembre bajo el lema «Movilidad para todas las personas». Ampliar los puntos de recarga para el vehículo eléctrico es, con un 57% de las respuestas, la medida más demandada para los próximos cinco años.
Recarga, transporte público e incentivos: las prioridades por delante de la concienciación
Preguntados por las medidas que deberían implementarse en los próximos cinco años, los encuestados sitúan en primer lugar cuestiones materiales antes que campañas de sensibilización:
- Ampliar los puntos de recarga para vehículos eléctricos: 57%.
- Mejorar el transporte público ecológico: 49%.
- Incentivar la compra de híbridos y eléctricos: 49%.
- Mejorar las infraestructuras para bicicletas y patinetes eléctricos: 40%.
- Concienciar sobre sostenibilidad: 32%, en último lugar.
«Los datos de nuestros últimos estudios ponen de manifiesto una fotografía clara: la transición hacia nuevas formas de movilidad todavía tiene mucho trabajo por delante», señala Jocelyne Bravo, Marketing and Communications Lead de Midas España. «De hecho, 1 de cada 4 encuestados señala que no ve su ciudad adaptada a la nueva movilidad», añade.
Una cuestión de acceso, no solo de infraestructura
El orden de las prioridades resulta revelador: las cuatro primeras medidas son materiales -red de recarga, servicio público, precio y espacio para la micromovilidad-, mientras que la concienciación queda última. La lectura de Midas es que el mensaje sobre la necesidad de una movilidad más sostenible ya ha calado entre la población, y que el freno ahora está en las condiciones prácticas para dar el paso: dónde recargar, cómo desplazarse sin coche y a qué coste renovar el vehículo. La red de recarga determina quién puede plantearse un eléctrico según dónde viva; el transporte público condiciona la movilidad de quienes no conducen -mayores, jóvenes sin carné u hogares sin coche-; y los incentivos definen quién puede permitirse renovar su vehículo.
El taller, la palanca inmediata mientras conviven varias motorizaciones
Bravo apunta a un factor que depende menos de la planificación urbana y más del día a día: «La transición hacia una movilidad más sostenible no se juega solo en el momento de comprar un coche, sino en cómo se usa y se mantiene. Un vehículo bien mantenido consume menos, contamina menos y dura más, sea de combustión, híbrido o eléctrico». Durante los próximos años convivirán distintos tipos de motorización, y todas necesitarán un mantenimiento adecuado -de ahí que contar con talleres preparados para atender a cada una de ellas sea, según Midas, una pieza clave de esa transición, con independencia del ritmo al que avancen las ciudades.
Fuente: Midas — Información de prensa, 15 de septiembre de 2026.
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