Creo que no me equivocaré demasiado si pienso que todos hemos iniciado este 2016 con ilusión y ganas de seguir trabajando, atentos a las señales que indican que, aunque poco a poco, la crisis remite, y sobre todo con la expectativa de que nuestros negocios den un paso adelante en un mercado cada día más competitivo.
Sin embargo, la compleja situación política que se ha derivado de las recientes elecciones generales no ayuda a consolidar la recuperación, y despejar esa incertidumbre no está en nuestras manos; pero lo cierto es que la vida sigue: los clientes llegan a nuestra empresa (¡que no falten!) y hay que atenderlos con productos de máxima calidad y brindándoles el mejor servicio posible.
Por eso, aunque en el actual contexto económico, de muchas dudas y muy pocas certezas respecto al futuro, es comprensible cierta prudencia a la hora de dar determinados pasos y acometer inversiones en el taller, el profesional de la reparación debe tener amplitud de miras para distinguir nítidamente aquellos productos, servicios o herramientas que, sin tener un coste elevado, suponen una verdadera mejora para el negocio.
Porque si hay algo que está muy claro en el otro contexto que nos afecta, el tecnológico, es que la evolución no se detiene: avanza a toda velocidad y a pasos de gigante, sea cual sea la situación de la economía. Tanto que ni siquiera debe preocuparnos cómo nos afectarán las innovaciones futuras: las que se produjeron el año pasado ya nos afectan. La perfección no existe y los dispositivos o sistemas más complejos dan lugar a averías más complejas. Y nosotros estamos obligados a resolverlas, porque en el mantenimiento hay cada vez más competencia y la rentabilidad del taller depende de solucionar lo que coloquialmente llamamos “marrones”.
Nada hay más comprensible, insisto, que la prudencia frente a un futuro incierto, pero ¿vamos a esperar sentados a que cada vez más vehículos de los que nos entran en el taller tengan una avería que no sepamos diagnosticar, hasta que sea demasiado tarde? Enfrentarse a la situación actual exige, a mi modo de ver, dos puntos de partida. El primero es la actitud: hay que querer mejorar. Hay que desear que te llegue un coche con una avería que no has visto nunca para enfrentarse al reto de solucionarla, investigando, descubriendo las mil caras de la imparable evolución tecnológica, abandonando cuantas más veces mejor la rutina de cambiar el aceite o los filtros que, además, es la que cada vez tiene menos valor añadido y es menos rentable.
Con esa actitud, la del auténtico profesional de la reparación de toda la vida, cambiando únicamente el papel de expertos en mecánica y electricidad por el de expertos en informática, solo necesitaremos las herramientas adecuadas para diagnosticar de modo profesional, es decir con rapidez y eficacia. Y ese es el segundo punto de partida: reconocer, probar y aprovechar las herramientas que nos ayudan verdaderamente en el día a día, las que enseguida dejan de ser un coste para convertirse en una excelente inversión.
Llegados a este punto, ustedes comprenderán que, entre esas herramientas que ya son imprescindibles para el taller, les recomiende especialmente una, de la que en Autotecnic estamos especialmente orgullosos: AveriasResueltas.com.
AveriasResueltas.com es una plataforma tecnológica de asistencia a la diagnosis que pone al taller independiente multimarca al mismo nivel de los mejores talleres, permitiéndole competir en igualdad de condiciones con cualquier otro taller, incluyendo a los marquistas. Porque es una herramienta que, en primer lugar, aporta la ayuda directa de 1.500 profesionales de la diagnosis y la reparación: el taller que usa AveriasResueltas.com no volverá a estar solo cuando tenga que enfrentarse a las averías complejas.
La plataforma dispone hpy de más de veinte mil casos reales de averías, clasificados por marcas y modelos de coche, y la cifra aumenta cada semana. El taller puede, simplemente introduciendo los datos del vehículo averiado, acceder al proceso detallado de reparación de las averías conocidas de ese modelo. Esto incluye averías frecuentes, fugaces, confusas o de configuración, que pueden consultarse 24 horas al día 365 días al año en ordenador, tableta o teléfono móvil.
Este servicio permite no solo ampliar y enriquecer conocimientos, sino también tomar decisiones mucho más profesionales, aprendiendo a diagnosticar como lo hacen los mejores especialistas del mercado. Hay que tener en cuenta que los informes están basados en la experiencia de técnicos altamente especializados, por lo que son procesos de reparación ya verificados. Eso permite hacer consultas específicas y encontrar rápidamente la solución al problema en cada zona de intervención: frenos, aire acondicionado y climatización, carrocería y cierres de carrocería, dirección, dispositivos antirrobo, instrumentos, motor, sistemas eléctricos interiores, transmisión, etc.
Y lo mejor de todo es que puede disfrutarse por menos de un euro al día, lo que sin duda es un coste insignificante para un taller que necesita diagnosticar rápido y con fiabilidad para no perder horas, que después no podrá facturar, en averiguar qué problema tiene el coche de su cliente. Con solo recuperar una hora no facturable cada mes la licencia anual ya le sale gratis al taller, y además ganará más dinero cada año.
Cualquier taller que esté interesado en conocer el producto tiene toda la información en la web AveriasResueltas.com y puede solicitar una prueba gratuita de treinta días sin ningún compromiso haciendo clic aquí.



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