Para el mantenimiento del embrague autoajustable o SAC (Self Adjusting Clutch) resulta fundamental el uso de una herramienta especial de montaje, la cual evita desajustes en el sistema de embrague (como retemblores o la liberación incorrecta del disco) y posibles daños en el volante bimasa. Schaeffler, que ofrece este equipo con referencia 400 0237 10 para la marca LuK, explica en su blog del taller mecánico REPXPERT el funcionamiento de estos embragues y por qué necesitan dicha herramienta.

El desgaste del disco de embrague aumenta la fuerza necesaria para accionar el pedal de embrague. Los embragues autoajustables compensan el desgaste de manera continua, de modo que la fuerza que se ha de aplicar al pedal se mantiene constante a lo largo de toda la vida útil.
Existen dos tipos de autoajuste: mediante control de fuerza o de recorrido. A través de un sensor de fuerza (diafragma sensor), el SAC con control de fuerza activa la compensación de desgaste a través del giro de un anillo en rampa; en el SAC con control de recorrido, el anillo en rampa gira mediante una unidad de ajuste que reacciona a modificaciones de la carrera de desembrague causadas por el desgaste.
Gracias a estos mecanismos de compensación, se puede disponer de bajas fuerzas de accionamiento de manera sostenida. También se consigue multiplicar la durabilidad del embrague aproximadamente en un 1,5 sin que disminuya el confort al volante.
¿Por qué una herramienta especial?
Los embragues autoajustables llevan un sistema de ajuste que permite que la superficie de fricción del plato de embrague se aproxime al disco a medida que éste se va desgastando. Así, tanto la altura de las puntas del diafragma como la presión y el recorrido del sistema de accionamiento serán iguales durante toda la vida útil del conjunto.
Al montar este tipo de embragues SAC sin la herramienta especial, el mecánico corre el riesgo de que el conjunto de embrague se desajuste, aproximando la superficie de fricción más de lo necesario al disco. El efecto es el mismo que si se montase un disco de mayor espesor. En casos más extremos, al tener que vencer las fuerzas del diafragma con los tornillos que unen la carcasa del plato al volante, podría incluso dañarse la rosca del volante.
Con la herramienta especial, lo que se logra es montar el conjunto de embrague sin presión (como si estuviera el embrague pisado), por lo que no habrá riesgo de que el embrague se desajuste ni se dañe el volante motor.

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