Shell aporta consejos para preparar el coche de cara al verano

Sus recomendaciones demuestran la importancia de un buen mantenimiento del vehículo para evitar averías inesperadas durante las vacaciones.


Antes de disfrutar (¡este año sí!) de unas merecidas vacaciones estivales, es importante comprobar que el coche está en buen estado y funcionando correctamente para hacer frente a las temperaturas más cálidas. Y es que, después de combatir las inclemencias del invierno, es muy posible que los vehículos precisen de un cierto cuidado y atención: desde comprobar los faros hasta revisar el nivel de aceite o las ruedas del coche. Por ello, el fabricante de lubricantes y especialista en productos para el cuidado del vehículo Shell ha compartido una guía de recomendaciones para preparar el coche de cara al verano.

Shell consejos y recomendaciones para preparar el coche de cara al verano

Elementos básicos bajo el capó

El motor es el corazón del coche y, como tal, el aceite es su sangre que le permite bombear y funcionar con eficiencia. Revisando regularmente el estado del aceite del motor (viscosidad y calidad) y rellenándolo hasta el nivel recomendado, se mantiene el motor protegido y a pleno rendimiento.

Ante la amplia gama de aceites de motor disponibles, seleccionar el producto adecuado para su coche puede resultar complejo. A la hora de considerar qué aceite de motor elegir, es importante recordar que algunos aceites sintéticos están diseñados con una formulación de baja viscosidad y fricción, lo que da como resultado un mayor ahorro de combustible. Este aceite tarda menos en llegar a las zonas más alejadas del motor y proporciona protección desde el principio.

Los conductores de hoy en día son cada vez más concienciados sobre cuestiones medioambientales y concretamente de su huella de carbono. Estudios demuestran que 3 de cada 4 propietarios están preocupados por la contaminación del aire de sus vehículos y buscan activamente marcas que ofrecen calidad y rendimiento a la vez que reducen las emisiones. Shell, con su Helix Ultra 0W, ofrece máximo rendimiento y protección del motor, pero con menos emisiones y un mayor ahorro de combustible. También proporciona un flujo de aceite hasta tres veces más rápido para facilitar el arranque y el calentamiento del motor. Este aceite también está disponible en botella de viaje de 1L para guardarlo en el maletero y estar siempre preparado para una recarga rápida.

Pero para garantizar que el motor está correctamente preparado, revisar los niveles de aceite no basta. Si el aceite es fundamental para mantener el bombeo del motor, el refrigerante es el fluido que lo mantiene hidratado. Durante los días y meses más fríos, los motores trabajan mucho y por eso el refrigerante del motor podría estar en niveles demasiado bajos. A medida que las temperaturas suben y el clima se vuelve más cálido, es más importante que nunca recordar rellenar el refrigerante con la proporción perfecta (50-50) de refrigerante y agua. Esto asegurará que el coche no se «deshidrate» y, por tanto, se sobrecaliente.

El exterior también importa

Tras inspeccionar debajo del capó, el siguiente paso es comprobar el exterior del coche. Una vuelta rápida ayuda a identificar cualquier área que necesite atención, pero es importante prestar mucha atención a los neumáticos, el parabrisas y las luces ya que, a fin de cuentas, esos son los componentes que mantienen al vehículo en movimiento de forma segura.

Los neumáticos desempeñan un papel importante a la hora de garantizar la seguridad vial. Con temperaturas altas se pueden desinflar mucho más rápido que en invierno, por lo que será importante asegurarse de que tienen la profundidad adecuada de banda de rodadura para que pueda funcionar de la forma más eficiente posible, además de que unos neumáticos desinflados consumen más combustible. La profundidad mínima legal de la banda de rodadura es de 1,6 mm, pero la mayoría de las asociaciones automovilísticas recomiendan cambiar de neumáticos a los 2 mm.

La comprobación final antes de salir a carretera corresponde a la visibilidad. Antes de iniciar cualquier viaje, es imprescindible asegurarse de que el parabrisas y los limpiaparabrisas estén limpios y de que los faros funcionen correctamente. Tras soportar las inclemencias del invierno, es posible que estas áreas hayan acumulado suciedad o arenilla, y que sea incluso necesario sustituir los faros.

Realizar estos controles no solo ayudará en el mantenimiento del coche cuando comienza la nueva estación, sino que también contribuirá a ofrecer las mejores garantías de protección y seguridad durante todo el año.

 

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