El 45 % de las entradas al taller corresponde a coches de más de 15 años

El dato lo confirma el último informe de GiPA para GANVAM: casi la mitad de las entradas al taller en…


El dato lo confirma el último informe de GiPA para GANVAM: casi la mitad de las entradas al taller en 2024 fueron de coches con más de 15 años. El envejecimiento del parque ya no es un problema que se anuncia, es una realidad operativa que condiciona al sector día a día.

Para muchos talleres independientes, este tipo de cliente representa más trabajo, pero no necesariamente más margen.

Una posventa de reacción, no de prevención

Los vehículos antiguos pasan menos por el taller y lo hacen cuando ya hay un problema. Esto reduce las operaciones preventivas y eleva el peso de las reparaciones puntuales o las visitas obligatorias como la ITV. Resultado: menos previsibilidad, más urgencias, más presión sobre la gestión del recambio y la rotación en el taller.

Talleres pequeños, clientes exigentes

La mayoría de los talleres independientes trabaja con estructuras reducidas, personal ajustado y márgenes estrechos. En ese contexto, los coches de más de 15 años imponen una carga técnica y logística que no siempre compensa económicamente.

Además, el cliente particular con vehículo veterano valora más el precio que la fidelización o el mantenimiento programado. La venta de recambios es una parte esencial del ingreso, pero también exige disponibilidad inmediata y agilidad operativa.

El riesgo de no rejuvenecer

Desde MotorOK ya lo hemos dicho: sin incentivos claros para renovar el parque, la posventa quedará atrapada en un modelo de negocio que consume recursos sin generar valor a medio plazo. Rejuvenecer el parque no es solo una cuestión ambiental, sino una necesidad empresarial.


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