Los ciudadanos europeos rechazan prohibir tecnologías de propulsión, según una encuesta de CLEPA y SERNAUTO

Una encuesta de YouGov encargada por CLEPA, la Asociación Europea de Proveedores de Automoción, revela que solo el 8% de…


Una encuesta de YouGov encargada por CLEPA, la Asociación Europea de Proveedores de Automoción, revela que solo el 8% de los ciudadanos europeos tiene previsto comprar un coche eléctrico de batería como próximo vehículo, mientras que un 47% prefiere incentivar las tecnologías limpias antes que prohibir otras opciones de propulsión.

El estudio, realizado entre 5.221 adultos de Francia, Alemania, Italia, Polonia y España —mercados que en conjunto representan más del 70% de las ventas de automóviles de la UE—, llega en un momento clave: la Comisión Europea prepara la revisión de los estándares de CO₂ para turismos y furgonetas, una oportunidad, según SERNAUTO, para alinear el ritmo de la transición con las expectativas reales de los consumidores.

Rechazo a las imposiciones tecnológicas rígidas

Los datos muestran una clara preferencia por mantener abiertas varias vías de propulsión durante la transición hacia la electrificación:

  • 47% de los encuestados apoya incentivar alternativas más limpias en lugar de prohibir las tecnologías existentes.
  • 22% considera que la UE no debería intervenir en el mercado de vehículos.
  • Solo el 17% respaldaría una prohibición directa de determinadas tecnologías.
  • Los híbridos (HEV) superan en intención de compra a los eléctricos de batería en casi todos los mercados analizados, salvo en Alemania.

España, el país más partidario de no prohibir

Entre los encuestados españoles, la intención de compra se reparte entre híbridos y gasolina (24% cada uno), híbridos enchufables y de autonomía extendida (17%), diésel (14%) y eléctricos de batería (8%). España es además el mercado con mayor apoyo a incentivar tecnologías limpias sin prohibir las existentes, con un 56% a favor, frente a un 21% que respalda una prohibición y un 13% que prefiere que la UE no intervenga.

Solo el 19% de los españoles cree que el país está preparado para una electrificación total, frente a un 75% que opina lo contrario, aunque el 27% se considera personalmente preparado para el cambio, el porcentaje más alto de los cinco países analizados.

La infraestructura de recarga, el principal freno

Las razones de esta reticencia se repiten en toda Europa. En España, los ciudadanos señalan como principales obstáculos:

  • Falta de infraestructura de recarga (56%).
  • Autonomía insuficiente de los vehículos eléctricos (44%).
  • Precio de los vehículos (36%).

Una llamada a la flexibilidad tecnológica

«La encuesta sugiere que existe una desconexión entre las decisiones políticas que se toman en Bruselas y la realidad de los ciudadanos europeos», ha señalado Benjamin Krieger, secretario general de CLEPA. «Los ciudadanos quieren conducir vehículos más limpios, incluidos los eléctricos, pero prohibir de facto los híbridos y los combustibles alternativos limita drásticamente sus opciones».

Por su parte, Javier Pujol, presidente de SERNAUTO, ha destacado que «la descarbonización de la movilidad es un objetivo compartido, pero para que la transición sea efectiva y sostenible debe tener en cuenta la realidad de los usuarios y ofrecerles alternativas que respondan a sus diferentes necesidades». Con la revisión de los objetivos de CO₂ en marcha, el sector de la posventa y los proveedores de automoción tendrán un papel clave en si esa flexibilidad tecnológica termina reflejándose en la normativa europea.

Fuente: CLEPA / SERNAUTO — Información de prensa, 8 de septiembre de 2026.


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