Con motivo del arranque de la Semana Europea de la Movilidad este 16 de septiembre, Manuel Magro, formador de Mecánica y Diagnosis en Norauto, ha recopilado los hábitos de mantenimiento y de conducción que permiten reducir hasta un 20% el consumo de combustible y las emisiones de un vehículo, sin necesidad de cambiar de coche.
El mantenimiento preventivo, la base mecánica
Según el especialista, un motor eficiente empieza por un motor limpio. Tres elementos son especialmente críticos:
- Presión de los neumáticos: circular por debajo de la presión recomendada por el fabricante incrementa la resistencia a la rodadura, eleva el consumo alrededor de un 3% y acelera el desgaste del neumático.
- Filtros de aire y aceite: un filtro de aire obstruido impide que el motor «respire» correctamente, empeorando la mezcla de combustión.
- Descarbonización del sistema de inyección: con el tiempo se acumula carbonilla en el motor; limpiar el sistema de inyección ayuda a recuperar la eficiencia original y reduce las emisiones de cara a la ITV.
Hábitos al volante que marcan la diferencia
La forma de conducir influye directamente en los litros por kilómetro. Magro recomienda evitar acelerones bruscos y frenadas de última hora, cambiar de marcha entre 1.500 y 2.000 rpm en diésel (entre 2.000 y 2.500 rpm en gasolina) y rodar siempre en la marcha más larga posible. En paradas prolongadas sin sistema Start/Stop, apagar el motor a partir de un minuto evita el gasto y las emisiones del ralentí.
Peso, aerodinámica y climatización
Llevar el maletero cargado «por si acaso» o mantener instalado un portaequipajes que no se usa penaliza la aerodinámica y dispara el consumo, sobre todo en autopista. Respecto al aire acondicionado, el experto aconseja un uso moderado: en ciudad, a baja velocidad, bajar las ventanillas es preferible; en autopista, en cambio, las ventanillas abiertas rompen la aerodinámica y consumen más que el propio aire acondicionado.
El plus de los híbridos: gestionar la energía
En vehículos HEV y PHEV, el ahorro pasa por aprovechar la frenada regenerativa -anticipándose a los semáforos para recargar la batería sin coste- y por usar el modo Eco en ciudad. En los híbridos enchufables, Norauto recomienda reservar el modo 100% eléctrico para el entorno urbano y el híbrido para autopista, y sobre todo salir de casa con la batería cargada: conducir un PHEV con la batería a cero obliga al motor de gasolina a mover un coche más pesado, lo que dispara el consumo por encima de la media.
Fuente: Norauto — Información de prensa, 15 de septiembre de 2026.
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