La Ley de cambio climático y transición energética, en clave de movilidad

CIRA explica las concreciones de una normativa que impulsa la descarbonización de la economía española y su transición a un modelo circular.


Hace exactamente un mes, el pasado 20 de mayo, se publicó en el BOE la Ley de Cambio Climático y Transición energética. Aunque existe una cierta sobreinformación sobre los nuevos modelos de movilidad y cómo la legislación se está adaptando a estos cambios, no todo el mundo tiene claro el alcance específico de esta nueva ley marco general. Por eso, l’Associació Catalana de Recanvistes (CIRA) ha querido ahondar en el contenido de la nueva ley y su afectación en los distribuidores de recambios.

Associació Catalana de Recanvistes CIRA explica detalles de la nueva Ley de cambio climático y transición energética

El objetivo de esta ley es lograr la neutralidad climática en 2050, es decir, que España sólo pueda emitir los gases de efecto invernadero que puedan ser absorbidos de forma natural (por ejemplo, por los bosques). Para ello, se fijan metas de recorte de emisiones y se establecen medidas para conseguirlo. Se trata de una ley que se inscribe en el marco de compromisos internacionales, como el Acuerdo de París, una apuesta decisiva (si más no, a nivel europeo) para luchar contra el calentamiento global del planeta con medidas fundamentales, como la eliminación del uso de combustibles fósiles. Esta ley se presenta también como un instrumento con el que poder canalizar los fondos europeos de recuperación.

El objetivo de llegar a la neutralidad climática debe ser gradual, motivo por el cual la nueva ley se denomina «de transición energética», y establece una serie de hitos temporales que CIRA ha querido ordenar y esquematizar. Son los siguientes:

  • Noviembre de 2021: se ha de tener constituido un grupo de expertos para evaluar una reforma fiscal orientada a la fiscalidad verde. Este comité de expertos también remitirá cada año al Congreso de los Diputados un informe sobre la evolución de las medidas adoptadas y el avance en los objetivos.
  • 2022: tiene que estar operativa una plataforma de información sobre puntos de recarga de vehículos electrificados. Será una plataforma informativa para todo el estado.
  • 2023: los municipios de más de 50.000 habitantes y los territorios insulares deben emitir su plan de movilidad urbana sostenible que les permita reducir emisiones. Las estaciones de servicio nuevas o existentes tienen que instalar puntos de recarga rápida en sus instalaciones. También tienen que instalar puntos de recarga los edificios que no estén destinados a uso residencial y que cuenten con más de 20 plazas de aparcamiento.
  • 2030: las emisiones globales del país deben quedar reducidas en un 23% respecto a las de 1990. La penetración de las energías renovables en el consumo total de energía debe ser de, al menos, un 42%. Además, el sistema eléctrico debe tener al menos un 74% de generación fruto de las energías renovables. Por último, la mejora de la eficiencia debe ser de al menos un 39,5%.
  • 2040: los turismos y vehículos comerciales ligeros que se vendan tienen que emitir cero gramos de CO2/km.
  • 2050: el sistema eléctrico debe estar formado en un 100% por energías renovables. También el parque circulante de turismos y vehículos comerciales ligeros deben quedar formado en un 100% por vehículos de cero emisiones. Finalmente, se fija el objetivo de alcanzar la neutralidad climática, es decir, que el balance entre las emisiones y las absorciones de gases de efecto invernadero sea cero.

Consecuencias para la distribución de recambios

La consecuencia más evidente es la desaparición de motores de combustión del parque automovilístico. En un horizonte menor a 20 años, los vehículos que se vendan en España deben ser cero emisiones y eso va a dar lugar a un cambio importante en la demanda y la oferta de recambios.

Los talleres ya se están poniendo las pilas para atender a un número cada vez mayor de vehículos eléctricos. Los distribuidores no pueden ser menos, recuerda CIRA, y por eso deben adaptarse a esa demanda y  formar a sus equipos si introducen nuevas líneas de producto relacionadas con la evolución a motores de no combustión. Además, si quieren destacar frente a la competencia, pueden apostar por ayudar a los talleres en ese cambio de paradigma facilitándoles herramientas online y formación.

 

cira

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